Adalberto Álvarez: “Lo que hay que hacer es buena música”

17 Feb, 2014 por Suenacubano
Adalberto Álvarez y su Son en Festival de las Artes de Barranquilla

Este fin de semana tuvo lugar en Barranquilla el Carnaval Internacional de las Artes, la fiesta más grande que celebra la ciudad colombiana. Cada edición de este evento reúne a profesionales de las más diversas manifestaciones artísticas de todo el mundo. Esta vez la representación cubana estuvo a cargo de El Caballero del Son, Adalberto Álvarez, quien, acompañado de su agrupación, una vez más encantó al público con su sencillez.

El destacado músico cubano, agradeció especialmente la invitación al Carnaval de las Artes, pues le permitió regresar a Barranquilla, ciudad que no visitaba desde hacía 18 años.

El medio local Caracol Radio reseñó la presentación de la orquesta en el Teatro Amira de la Rosa, de Baranquilla. Según la fuente, Adalberto Álvarez contagió a todos los asistentes con su son y humildad, y convirtió la actuación en una gran fiesta de hermandad y alegría.

En conversación con la periodista colombiana Erika Foltalvo, Adalberto recreó momentos de su carrera artística. Ante la interrogante de si prefiere el son o la salsa como género musical afirmó que no hay competencia entre el son y la salsa: “La música es una sola. Lo que hay que hacer es buena música, sea vallenato, son o salsa”.

Respecto a la religión que profesa Álvarez, aseguró que a la santería no se llega para hacerle daño a nadie, sino por una razón de salud o algo personal. Por todos es conocido que en muchas de sus canciones, el artista y sacerdote rinde homenaje a su tradición santera, incluso, confesó que una de sus canciones surgió durante un retiro de su práctica religiosa.

Álvarez afirmó que antes la santería era un tabú en Cuba; pero gracias a los músicos se ha aceptado públicamente. “Hoy ya no quedan santos a los que cantarle, porque todos los han utilizado los músicos en sus canciones”, aseguró el cantautor. Adalberto confesó además que no es fanático, pero agradece cada día esas creencias, que le salvaron la vida.