El Caballero del Son reverencia la música del siglo XX

01 Sep, 2015 por Ivón Peñalver fuente Suenacubano

En pleno proceso de preparación de un nuevo fonograma que privilegie, como siempre, la música popular bailable, Adalberto Álvarez, el Caballero del Son, comenta a Suenacubano los detalles de este fonograma. “Estamos preparando un disco con mucha calma, para grabarlo a principios del año próximo, esa es ahora nuestra tarea principal, sin dejar de responder a los compromisos que tenemos los miércoles en la Casa de la Música de Miramar, una que otra presentación por las distintas provincias, al igual que alguna gira internacional”. ¿De qué va la historia de este nuevo disco? Se distingue por hacer valer la música popular de profunda raíz cubana, como siempre hemos hecho. Llevará por nombre Música del siglo XX, pues este fue un momento muy valioso para la música cubana. Este trabajo será una especie de compilación de temas que hicimos en el siglo XX, unos que sonaron mucho, otros que pudieron haberse oído más, y algunos que apenas se escucharon y creo que es buen momento para hacerles justicia ahora. ¿Tendrá invitados? Sí, estamos confirmando algunos. Tendremos a Leoni Torres, y de seguro Pablo Milanés asumirá esta vez “El fiel trovador”, y de ese modo regresa Pablo a ese mundo sonero del cual ha bebido felizmente. Se trata de reverenciar una música que se compuso pensando en el bailador. Y es que el público, con su goce, dice cuál es el camino a tomar. Por eso el disco permitirá bailar al compás del son de estos tiempos, de acuerdo, pero son cubano a fin de cuentas. Sigue siendo para usted una preocupación la defensa de la música cubana en toda su extensión, y por estos días lo hemos visto apadrinando intérpretes del proyecto Sonando en Cuba. ¿Inquietudes a partir de lo vivido? Te voy a confesar algo, para mí pensar en la música cubana siempre es un tema que me pone en vigilia, ya no por el hecho de que esté en un buen momento o no para valorarlo, sino porque cualquier esfuerzo por salvarla de lo foráneo, y además de lo interno pero mediocre, será poco. En ese sentido, el proyecto Sonando en Cuba, como principio, es interesante. Como todo lo que comienza hay que perfilarlo, el repertorio, por ejemplo no hay por qué encerrarlo en la música de los años noventa y solo bailable, porque para hablar de música popular bailable hay que saber de rumba, de guaracha, de un son montuno. Además, hay que saber entonar, sobre todo, una canción, ese es un género que se las trae y habla de Cuba por los cuatro costados. Pienso que para una nueva edición hay que pensar en que los concursantes interpreten lo que mejor les quede y, a la vez, incentivarlos a interpretar a autores del movimiento filin, por ejemplo. Todos estos se deben rescatar, pues validan la cultura musical cubana. Esa sería mi recomendación, pero repito, desde cualquier punto en que se esté, cualquier esfuerzo por defender la música cubana en toda su magnitud será un proyecto plausible que Adalberto Álvarez y su grupo respetarán.

Y es que El Caballero del Son ha dejado claro desde su Camagüey natal, pasando por su Santiago querido, hasta llegar a esta capital que lo afirma, que a las raíces de la música hay que acceder de cualquier manera para saber a dónde llegar. Es ese el camino seguido por este creador que ahora reverencia la música del siglo XX.