“No podemos permitir que nos lleven el son”

22 Dic, 2015 por Alba Lucía Soto

Adalberto Álvarez, uno de los más reconocidos compositores y músicos cubanos de todos los tiempos, confirma que sigue creando buena música cubana y defendiendo el más criollo son cubano.

A poco más de 30 años de fundada la orquesta Adalberto Álvarez y su Son y haber recorrido el mundo entero, mostrando la sonoridad cubana, el maestro confiesa su preocupación por el peligro que corre actualmente la música popular bailable en Cuba y, sobre todo, el son.

“Me preocupa lo que pasa en la música bailable fundamentalmente. El son es un género que trabaja mucho las melodías y armonías, es un género muy agradecido, musicalmente hablando. Cuando se pierde eso, por ir a lo más fácil, estamos sencillamente denigrando a la música bailable. Yo pienso que hay orquestas que hacen muy buena música sin perder la raíz que los distingue”, confesó El Caballero del Son en declaraciones recientes al programa televisivo 23 y M.

"Yo busco la manera de mantener la cadencia, trato de que no suene como en los 90's, porque eso es un error. Buscamos la armonía y arreglos contemporáneos, que hayan orquestaciones, lo fundamental. Me preocupo cuando algunos temas de la música bailable no tienen orquestaciones y que todo el mundo toque igual. Vamos perdiendo calidad en el mundo sonoro, con respecto a otros países que hacen esta misma música”, apuntó.

“Cada día estamos más en riesgo de perder la identidad y la supremacía musical que hemos tenido durante muchos años. Por eso busco la forma de mantenerme fiel con mi son y mi tumba'o. Me doy cuenta que funciona mucho. El día que me tengo que preocupar es cuando toque en una plaza pública y no haya gente”.

“Cuando salgo al extranjero me piden el repertorio más auténtico, el más sonero de la agrupación, eso es un problema que tengo a veces, por eso no puedo dejar de tocar esos temas. Además, por principios digo: vamos a mantener la bandera del son. Ya nos robaron el casino por allá, no sé por dónde anda el festival, las competencias. No podemos permitir que nos lleven el son”, afirmó.

“Luchamos por eso y tratamos de hacer una música que permita que el bailador se recree de esa manera”, concluyó el creador de clásicos bailables como: “Al son de la madrugada” o el mundialmente tarareado “Y qué tú quieres que te den”.

Llenos de orgullo los cubanos seguirán siempre a este maestro de maestros, fiel defensor de la sonoridad cubana hecha con corazón, profesionalismo y responsabilidad.